Angola: La causa de Cabinda, la tragedia de Togo

Barco petrolero en las aguas de Cabinda - Tom Jervis (Flickr bajo licencia Creative Commons)

Barco petrolero en las aguas de Cabinda - Tom Jervis (Flickr bajo licencia Creative Commons)

La mayor parte de Angola es pacífica y segura, tras la devastación que provocó en el país la guerra civil de 1975-2002. Pero la provincia norte de Cabinda -un enclave costero que no tiene frontera terrestre con el resto del país- ha sido durante muchos años un foco de inseguridad a causa de una insurgencia de bajo nivel de los separatistas que operan en la selva de Mayombe.

Ahora, después del ataque del 8 de enero de 2010, al equipo nacional de fútbol de Togo antes de su debut en la Copa África, se ha desatado un juego de responsabilidades políticas -en particular porque los jugadores togoleses fueron expulsados de Pointe Noire, en R.D. Congo, a la ciudad de Cabinda. Para el grupo responsable del ataque, una escisión del Frente para la Liberación del Enclave de Cabinda (FLEC), esta era una invitación irresistible.

Los angoleños estaban satisfechos por la seguridad en la rica provincia petrolífera, y al mismo tiempo pobre. António Bento Bembe, ex líder de la facción de FLEC-Renovada, que en julio de 2006 firmó un acuerdo con el Gobierno de Angola, compartía esta actitud. Afirmaba que a finales de 2009, FLEC era una fuerza desgastada, después del ataque a los togoleses, admite que se había equivocado.

La evidencia sugiere que FLEC es y seguirá siendo una amenaza para la seguridad en el extremo norte de Cabinda, cuyo territorio está rodeado por la República Democrática del Congo (RDC). El grupo ha perpetrado una serie de ataques en los últimos dos años. En diciembre de 2007, los rebeldes del FLEC mataron a un oficial de policía y a un trabajador brasileño expatriado. En marzo de 2008, FLEC se atribuyó la responsabilidad de un ataque que causó la muerte de un empleado de Geokinetics (una empresa subcontratada de Soco International para hacer prospección petrolera con sede en Gran Bretaña) y otro en una empresa de construcción en la que murieron dos trabajadores. En noviembre de 2009, el grupo secuestró a un técnico chino, mientras que hacía trabajos de prospección para la compañía petrolera estatal, Sonangol.

El mayor problema para las autoridades de Angola es que desde finales de la década de los 70 el FLEC se ha fraccionado en numerosos grupos pequeños, por lo que acuerdos como el de 2006 no son integrales. Cuando la guerra civil angoleña terminó en 2002, Angola desplegó unos 30.000 soldados en Cabinda -para una población de alrededor de 300.000 ciudadanos. La mezcla de operaciones de contrainsurgencia del ejército, los acuerdos y la cooptación han dado lugar a células más pequeñas, haciendo grupos aún más difícil de penetrar. No hay una plataforma unida en el lado de Cabinda; las aspiraciones de los proseparatistas van desde la autodeterminición hasta la independencia plena.

La respuesta al ataque del equipo de fútbol de Togo refleja esta fragmentación, ya que dos facciones (FLEC-Military Position y FLEC-FAC) han reinvindicado la responsabilidad del ataque, mientras que otros se han distanciado de la operación.

El conflicto, como muchas de las luchas de la independencia de África, tiene sus raíces en la época colonial. La región de Cabinda fue creada en 1885 como un protectorado portugués conocido Congo Portugués, en un momento en que Angola en su conjunto fue gobernada por Portugal y el Congo por Bélgica. La reivindicación separatista es que la región nunca fue administrada como parte de Angola y por lo tanto merece ahora ser considerada como una entidad diferente.

El aislamiento físico de Cabinda de Angola pùede acabar pronto. Una empresa china está encargada de la construcción de un puente diecinueve kilómetros, que cruzaría el territorio de la República Demócratica del Congo y conectaría a la provincia con Angola; el puente, con un costo estimado de 2,55 mil millones dólares, está programado que se concluya en octubre de 2012. Pero la perspectiva a corto plazo es de una continuación de la insurgencia de bajo nivel en la parte septentrional de Cabinda. Durante el torneo de fútbol, el Gobierno de Angola centrará sus esfuerzos en que no haya más ataques y en garantizar la seguridad de futbolistas, cuerpos técnicos y aficionados; después de que finalice la Copa África, una nueva operación de contrainsurgencia es probable.

Fuente: openDemocracy

Traducción: Ricardo Cana (180latitudes.org)

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Un comentario al artículo “La causa de Cabinda, la tragedia de Togo”

  1. Félix dice:

    Breve pero instructivo análisis, que me he permitido la libertad de enlazar en un “post” sobre Cabinda y el ametrallamiento de la selección de Togo; ver:
    http://im-pulso.blogspot.com/2010/01/el-ametrallamiento-de-un-equipo-de.html
    Saludos.

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